Consultorio de nutrición | ¿El estrés engorda aunque se coma poco?
El estrés: una epidemia moderna con consecuencias profundas
Un desequilibrio hormonal que afecta al peso
El estrés continuo se ha convertido en una de las principales amenazas para la salud en nuestra era. Como señala el experto en nutrición Javier Fernández Ligero (@nutriligero), mantenernos en un estado de tensión permanente causa una grave alteración en nuestro sistema hormonal. Este desajuste impacta directamente en el metabolismo y en la capacidad para gestionar el peso, incluso en individuos que siguen una dieta equilibrada y controlan las cantidades.
El mecanismo del cortisol y sus efectos
Cuando el estrés se vuelve crónico, los niveles de cortisol (la hormona del estrés) permanecen altos. Esto activa respuestas de emergencia en el cuerpo:
- Liberación de glucosa: El organismo produce azúcar en sangre aunque no hayamos comido.
- Degradación muscular: Para obtener esa energía rápida, se descomponen las fibras de los músculos.
- Inflamación persistente: Se crea un estado inflamatorio constante de baja intensidad que bloquea la pérdida de grasa y daña la musculatura.
Este proceso coloca al cuerpo en una situación metabólica desfavorable.
Un círculo vicioso: ahorro energético y antojos
La inflamación prolongada hace que el cuerpo entre en "modo ahorro", dificultando aún más la quema de grasas. Paralelamente, el estrés modifica nuestro comportamiento con la comida:
- En fases de agotamiento mental o presión, es común buscar consuelo en alimentos con muchos carbohidratos y azúcares.
- Aunque no sean comidas copiosas, estos impulsos bastan para mantener los picos de glucosa y alimentar la inflamación.
Impacto en otras hormonas clave
El nutricionista destaca que el estrés también desregula otras hormonas esenciales para la forma física. Por ejemplo, en los hombres puede disminuir la testosterona, crucial para desarrollar y conservar el músculo. La pérdida de masa muscular promueve, a su vez, una mayor acumulación de grasa y un metabolismo menos eficiente, creando un bucle del que es difícil salir sin atacar la causa original.
Conclusión: más allá de las calorías
El aumento de peso no es una simple cuestión de balance calórico. Depende del entorno hormonal y metabólico general. Factores como un sueño deficiente, una vida con alta tensión y una mala gestión emocional pueden impedir la pérdida de peso, incluso con una dieta adecuada. Por tanto, reducir el estrés, priorizar el descanso y cuidar el bienestar mental son pilares tan fundamentales como la propia alimentación para alcanzar un equilibrio verdadero y duradero.
Contenido original en https://www.noticiasdenavarra.com/sociedad/2026/01/02/consultorio-nutricion-estres-engorda-coma-poco-10527890.html
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