Nutrición práctica: la clave para disfrutar de un buffet sin pasarse
En el consultorio de nutrición de nuestro periódico, el farmacéutico y nutricionista Javier Fernández Ligero atiende las dudas más habituales de los lectores. En esta ocasión, aborda un desafío muy común en verano: cómo comer en un buffet libre sin arruinar la dieta.
La oferta abundante y variada de estos restaurantes puede desatar el ansia por probarlo todo. Sin embargo, con una estrategia clara y unos sencillos trucos, es posible disfrutar de la experiencia sin descuidar el peso.
La regla del plato único
Una de las técnicas más recomendadas por el especialista consiste en hacer un solo viaje al mostrador. Llenar el plato de forma ordenada y consciente ayuda a evitar las idas y venidas que disparan la ingesta.
«Quien regresa varias veces al buffet nunca sabe cuánto ha comido. El control visual del plato es esencial para mantener el equilibrio», explica Fernández Ligero.
El plato ideal debe contener, aproximadamente:
- La mitad, de verduras y hortalizas frescas.
- Un cuarto, de proteínas magras (pescado, pollo o legumbres).
- El otro cuarto, de hidratos de carbono de calidad (arroz integral, pasta, patata asada o pan).
Errores que invitan a engordar
El nutricionista advierte de ciertos comportamientos muy habituales en los buffets:
- Empezar por los fritos y las salsas.
- Mezclar demasiados platos en un mismo plato.
- Repetir sin haber digerido.
- Refugiarse en el postre azucarado.
Para evitarlos, recomienda servirse los alimentos en orden: primero la ensalada y las verduras, después las proteínas y por último el acompañamiento. Así se llega al final con menos hambre y más criterio. Además, sugiere usar platos más pequeños para engañar al cerebro y controlar las raciones.
Preparación previa: medio camino recorrido
Acudir al buffet con mucha hambre es un error de base. Fernández Ligero aconseja tomar antes una pieza de fruta o un yogur natural. De esta manera, la gula inicial se atenúa y se puede elegir con calma.
También recomienda beber agua durante la comida y evitar las bebidas azucaradas o alcohólicas, que suman calorías vacías. Un buen aliado es llevar un botella de agua reutilizable siempre a mano.
El papel de la planificación en vacaciones
La rutina veraniega no tiene por qué ser un caos. El farmacéutico insiste en que planificar las comidas del día ayuda mucho. Si se sabe que por la noche toca buffet, lo sensato es aligerar el desayuno y el almuerzo.
Una herramienta útil es un planificador de comidas semanal, que permite organizar el menú de toda la semana y reservar espacio para los excesos puntuales.
Postre y café: el cierre perfecto
El nutricionista no prohíbe el postre. Si se desea algo dulce, lo ideal es elegir fruta natural o un pequeño trozo de chocolate negro. Si la tentación es fuerte, recomienda compartir el postre con otra persona o seleccionar las opciones más ligeras.
Un truco extra: tomar un café o una infusión después de comer ayuda a dar por finalizada la comida, enviando al cerebro la señal de saciedad. En ese momento, conviene alejarse de la mesa del buffet para no caer en nuevas tentaciones.
La clave no está en privarse, sino en aplicar una estrategia sencilla con sentido común. Con estas pautas, cualquier persona puede disfrutar de un buffet sin remordimientos ni kilos de más.
Contenido original en https://www.noticiasdenavarra.com/sociedad/2026/08/11/consultorio-nutricion-truco-comer-buffet-engordar-vacaciones-11423815.html
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