El niño que no quería ir al cole

Iván no quería volver al cole. Su mamá le decía desde hace unos días: «Iván, cómete la ensalada, que ya mismo comienza el cole y en el comedor te ponen ensalada». O también: «Iván, lávate los dientes, que hoy nos acostamos antes, que pronto empezará el cole y hay que madrugar». Cuando veía dibujos animados tampoco se libraba: «Iván, voy a apagar la tele ya, que llevas mucho tiempo viéndola y hay que dibujar un poquito y repasar los números y las letras para el cole».

Iván no entendía nada. ¿No estábamos en verano? ¿Por qué había que pensar en el cole tan pronto si todavía hacía buen tiempo y la gente iba a la playa, y la piscina seguía abierta?
¿Por qué había que volver YA al cole?

Aquella noche se fue a la cama algo enfadado con su mamá. Había hecho pipí él solo, porque era un niño mayor y no quiso que su mamá lo acompañase al baño. De entre todos los peluches que dormirían con él a los pies de su cama había escogido al Spiderman blandito, que no daba mucho calor, y le había dado un beso rápido a su mamá. Estaba tan enfadado que las cejas casi se le juntaban y tenía los labios tan apretados que parecía que iba a silbar.

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Fotografía de eltiovivorojoblog.wordpress.com. Autor: Felipe. Superhéroes contra Darth Vader

 

«Qué te ocurre, mi amor». «Nada», dijo Iván. «¿Nada? A ver, qué te pasa. Si no me lo cuentas no puedo ayudarte». Iván se sentó en la cama casi de un salto y empezó a decirle, muy rápido y casi gritando: «No quiero ir al cole. Quiero ir a la playa, y a la piscina, y ver los dibujos en la tele. Y quiero comer helados hasta cuando haga frío. ¡No quiero ir al cole!».

Su mamá lo miró, le sonrió y lo abrazó. «No te preocupes», le dijo. «Aún quedan unos días para que puedas disfrutar de las vacaciones. El cole también es divertido. Verás a tus amigos, conocerás a otros niños nuevos, jugarás con ellos y aprenderás muchas cosas divertidas que te enseñará la seño María». «¡Humm!», refunfuñó Iván, poco convencido aún. «Además, después del cole iremos al parque con tus amigos y podemos ir todavía a la playa o a la piscina el fin de semana», continuó su mamá.

A Iván el enfado se le estaba quitando, y no sabía muy bien por qué. ¡Quería seguir enfadado! «¿Sabes qué?», le dijo su madre acariciándole el pelo, «mañana vamos a ir a comprarte un chándal y unas zapatillas para cuando empiece el cole. ¿O no quieres echar carreras con tus amigos en el patio del recreo? Además, me puedes acompañar a la papelería y me ayudas a elegir el estuche y la mochila, ¿te parece? Y después nos vamos a la piscina». ¡Vale!», dijo Iván, ya nada enfadado. Su mamá le dio un abrazo y empezó a hacerle cosquillas. Iván se rió tanto que cuando le devolvió el beso de buenas noches a su madre y se echó en la cama, no dejó de sonreír ni en sueños.

A la mañana siguiente hicieron todo lo que su mamá le había prometido (¡su mamá siempre cumplía sus promesas!). Eligió un estuche chulísimo, rojo, con tres cremalleras. Y una mochila también roja con una cremallera grande y otra más pequeña. Allí podría meter las piedras y las hojas bonitas que se encontrara en el patio o las cartas que sus amigos le prestarían en el recreo. Al salir de la papelería, se encontraron con Sergio y su mamá, que también iban a por algunos materiales para el cole. Iván y Sergio se alegraron mucho de verse, aunque les dio un poco de vergüenza: hacía tanto tiempo que no se veían que no sabían muy bien qué decirse. Eso sí, cuando se despidieron, los dos pensaron lo mismo: «¡Qué ganas tengo de que empiece el cole!». Y colorín, colorado, el cuento de «El niño que no quería ir al cole» se ha terminado.

FIN

(Autora: Susana Gutiérrez Fernández)

 

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1 Comment

  • Violeta
    4 septiembre, 2016

    Qué lindo! 😀

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Sobre mí...

Susana

Mi nombre es Susana y soy mamá de unos peques que desde que nacieron se han convertido en el motor que mueve mi vida. Vivo en Málaga, una ciudad preciosa que si no conoces tienes que visitar. Me gusta aprender y formarme de los temas que me apasionan y siempre intento rodearme de personas que me enriquezcan emocionalmente. Soy filóloga y ejerzo de ello, pero la nutrición y la cocina siempre me han llamado la atención: hay tantas historias encerradas en cada receta, tantas emociones ligadas a la cocina, tanta magia y tanta belleza... Por ello empecé con este blog de recetas y por ello también me he formado en un máster universitario de Nutrición, Dietética y Nutrición infantil. No puedo concebir mi vida sin leer, sin el cine, la música y el arte en general. Me encanta viajar a lugares monumentales y visitar sus museos y no me imagino vivir lejos del mar. Puedes leer las entradas del blog suscribiéndote al mismo. Me encantaría leer tus comentarios a los “post” y que compartieses conmigo las fotografías de tus proyectos, recetas… Estoy también en Facebook, Instagram, Pinterest (El tiovivo rojo) y Twitter (@sgutfer). ¡Muchas gracias por subirte a El tiovivo rojo conmigo!

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